20.5.16

Cualquiera que fuera su elección.

Ciudad de cristal, Paul Auster


Nunca se me ha dado bien decidir. Cada día, por la mañana, puedo permanecer cinco minutos de pie en medio de mi cuarto, en apariencia sin hacer nada: debatiéndome internamente sobre cuál de mis libretas debería llevarme. 
Decidir me pesa como si todos los caminos que no seguirá mi vida se entrelazaran y construyeran un ancla, de esas que las historias atan a los pies de un convicto cualquiera y abandonan a merced del océano. 
Este año he tenido que enfrentarme con arañazos y dentelladas a una decisión tan importante que ha durado cuatro meses y catorce dudas, y que llevaba cociéndose durante al menos dos años (a fuego lento, casi se quema la cazuela).
"Cualquiera que fuera su elección —y tenía que elegir—...."
Lo más terrible es que no puedes no elegir. El tiempo no va a darte ninguna tregua y detenerse hasta que sientas que estás preparado y le digas "vale, ahora sí puedes seguir". Algunos héroes acuden a la batalla sin tiempo para afilar sus espadas. 
"La incertidumbre le perseguiría hasta el final..."
A menudo pienso en las decisiones que no he tomado como ese puñado de vidas que jamás viviré. Pienso en cronologías alternativas y el personaje que no soy yo pero me interpreta en cada una de ellas. Pienso en si ellas pensarán en mí y en si creerán que me he alejado mucho de su guión. 
"«Haz algo», se dijo, «haz algo ahora mismo, idiota»."
Hace tiempo que aprendí que, por suerte o por desgracia, nada dura para siempre. Y aunque el recorrido de las agujas parece eterno con cada tic, tac, tic, tac, tic, tac, el futuro de pronto es presente y ya has decidido. Y sanseacabó.
No, otra vez a decidir. Una y otra vez.

(abrazos eléctricos.)

16.5.16

Cuento | La niña que perdió sus palabras.

Foto de Pinterest

Érase una vez una niña que se quedó sin palabras. Realmente la niña no era tan niña, y no “se quedó sin palabras” como quien se queda sin agua durante la comida y solo tiene que ir a rellenar el vaso; éstas simplemente se esfumaron, puf, sin previo aviso. Aun es un misterio si lo hicieron instadas por alguna fuerza externa o porque querían vivir por su cuenta las aventuras que contaban. La cosa es que no dejaron ni una nota, y de la noche a la mañana la niña se sintió incapaz de escribir una sola historia. Se sentía vacía. Creía que era su culpa, que llevaba tanto tiempo postergando el momento de sentarse frente a la página en blanco que al final el universo había querido mostrarle lo que era no poder escribir de verdad. 

Durante un par de días continuó su rutina con aspecto melancólico y desolado, pero no era capaz de explicarle a ninguna de las personas que le preguntaban lo que le sucedía. “Me siento rara”, y ya, ahí se quedaba todo. Ellos le miraban con curiosidad, intentando descifrar el enigma, compadeciéndose, o simplemente con resignación. La línea del tiempo no se detiene porque tu mundo esté mal asfaltado; y durante ese par de días ella deambuló por el suyo como si una parte de su vida cojeara. 

Y mientras la noche del segundo día escuchaba 'Strange things will happen' de Radio Dept y otras canciones apropiadas, se dio cuenta de dos cosas. 

La primera, de cuánto amaba escribir. Escribir le daba vida, y habían tenido que robársela para darse cuenta de lo importante que era para ella. 

La segunda, que iba a recuperar sus palabras. 

Esta es la historia de esa niña no tan niña y de cómo volvió a vivir.




Espero que os haya gustado este principio de cuento, encierra mucho de mí y he puesto mucho mimo en cada palabra. En este blog quiero hablar sobre escribir y ese proceso de creación literaria, pero también quería volver a dejar caer mis letras. 
Recordad que cualquier halago, tomatazo, crítica constructiva o comentario de cualquier tipo lo podéis dejar en la casilla de abajo. Os contestaré cuando pueda en esta misma entrada.
¿Y vosotros, alguna vez os habéis quedado sin palabras?



¡comparte el post!

12.5.16

Por qué deberías probar la escritura automática.

¡Buenos días personajillos!

Primera entrada en serio de este cuaderno, y quiero hablaros de una técnica que a mí me ha salvado en muchas ocasiones: la escritura automática. Algunos la conoceréis, otros a lo mejor no habéis oído hablar de ella nunca. Para cualquiera de los dos, en este post os la presento y os cuento cómo podéis sacarle el mayor partido (ya seáis escritores o no).


Pasé mucho tiempo pensando en cómo desarrollar esta entrada (ya que era la primera, quería que quedara bonita). Y al final me dí cuenta de que tenía que aplicar mis propias palabras y dejar que las palabras fluyeran, sin preocuparme tanto por dar datos y definiciones. Por ello, tenéis un BONUS al final de la entrada con una breve ampliación, que no es imprescindible, pero ahí está por si alguno se queda con la curiosidad. Ahora sí, la entrada:

La escritura automática tiene una mecánica muy simple: ponerse frente al soporte ante el que suelas escribir (libreta, ordenador, pared, gato...) y transcribir en él las primeras frases e ideas que te vengan a la mente; escribir sin pensar demasiado lo que escribes.

Algunas formas de las que puedes beneficiarte de este método son:

1. Rompes la página en blanco

El síndrome de la página en blanco es algo real. Cuántas veces nos tenemos que enfrentar a una entrega de la universidad o del trabajo y nos hemos sentido intimidados por ese vacío. Es como si te mirara y te dijera "qué limpia estoy, y es gracias a ti". Su peso se te echa encima, pero lo más fácil que puedes hacer para quitarle esa chulería es escribir, cualquier cosa. Apunta ideas cualesquiera del tema que estás tratando de redactar, escribe lo que te ha pasado durante el día, o la lista de la compra. Lo que sea con tal de empezar, y poco a poco busca la manera de conectar las ideas y dirigirlo hacia lo que te interesa.

2. Apagas a tu editor interior

Deja de preocuparte por hacer una página perfecta y de parar cada dos comas para revisar lo que acabas de escribir. Habrá personas a las que les costará conectar con este método, sobre todo a los perfeccionistas, porque los resultados no serán igual de buenos que si meditaran detenidamente lo que escriben. La verdad sea dicha, con la escritura automática no escribirás un best-seller, pero te ayudará a desbloquear tu "yo creativo" y darle la energía que necesita para reconectar con su escritura. Escribe aquello de lo que quieras hablar, ya te preocuparás después por editar la puntuación, buscar un sinónimo, documentación, o encontrar la expresión adecuada que le dé el toque maestro a tu texto.

3. Escribes (y desafías al bloqueo) 

Relacionado con el punto anterior. El bloqueo del escritor se te ríe en la cara, te humilla, te hace puré. ¿No te dan ganas de usarlo como puching-ball un buen rato y quitarle esa sonrisa de la cara? Hazle ver que no tiene ni idea de a quién se enfrenta. Usa la escritura automática para contar lo primero que te venga a la cabeza: escribe sobre la mujer que tienes enfrente en la biblioteca, cómo era antes tu habitación, o los vecinos que no paras de escuchar en el piso de arriba. Tienes que tener en en mente que escribir un texto breve, un cuento, o un post, aunque luego le veas mil errores, es mejor que no escribir nada. Al menos así tienes un punto de partida.

Cómo lo hago yo

Sí, yo también he sido víctima de esta táctica, o más bien lo ha sido la libreta a la que acribillo cuando me da por ponerla en práctica. Ya digo que es tan sencillo y placentero como dejarte llevar.
Normalmente me dejo caer por La Bendita, una cafetería del centro de mi ciudad que es preciosa y me sirve para imaginar mil y una historias. Pido una caña, me siento en una de sus bonitas y desiguales sillas y saco mi "Diario de Invierno" (título inspirado en el libro de Paul Auster). De entre todas las libretas que tengo, esta la destino precisamente a la escritura automática. Observo a la gente, me distancio del lugar y vago por mi mente, me invento un acontecimiento inesperado, hago una reflexión... ¡Lo que sea! La única regla (y el único objetivo) es escribir. En alguna entrada dejaré caer alguno de los textos que han nacido en esas páginas, porque la verdad es que los resultados son interesantes. 

Regalito para vosotros

Como la imaginación muchas veces necesita alimentarse de las musas, aquí debajo os dejo tres disparadores creativos: una escena, un diálogo y banda sonora. Pasad por encima el ratón cuando elijáis uno para poneros a escribir. ¡Sin compromiso! La cuestión es impulsar vuestra creatividad. Si queréis podéis dejarme una breve historia o contarme cómo os inspiran los disparadores en la casilla de comentarios de abajo. O como si os inspiráis para crear una entrada independiente en vuestro blog y también me queréis hablar de la experiencia, o simplemente queréis hacerme un pronóstico del tiempo, es vuestra elección.

Espero que hayáis disfrutado de este primer post y que no se os haya hecho muy tedioso. Nos vemos en el siguiente puerto. Y ya sabéis, ¡a escribir!




BONUS: Como he comentado, pasé mucho tiempo pensando en cómo desarrollar esta entrada, e investigando un poco me topé con que la escritura automática sí tiene su historia: fue puesta en práctica y estudiada por André Bretón, considerado padre del surrealismo en la literatura (click). Proponía este método como una forma de aprovechar el lado creativo del subconsciente, sin que este fuera influido por ningún tipo de obstáculo racional, estético, social, o de cualquier otra clase. Me parecía un dato bonito para añadir: el hecho de que haya autores que estudiaran formas de escapar de lo impuesto por la realidad para poder liberar su escritura.

Podéis decirme si os gustan estos BONUS, los incluiríais en la entrada en sí u os sobran totalmente. Estoy abierta a críticas constructivas, halagos, tomatazos, y otras hortalizas. También puedes compartir el post con los botones que encontrarás debajo.

¡Disfrutad de lo que queda de semana, personajillos!


9.5.16

¡Pasajeros a bordo!


¡Ahoy, tripulantes! Me alegra mucho poder presentaros por fin este nuevo rincón. Llevaba mucho tiempo queriendo crearlo, pero ni él parecía dignarse a nacer, ni yo a darle vida. Así que después de muchas tormentas, mareas agitadas y algún que otro naufragio, ¡aquí estamos!



¿Qué es The Journal?

Aunque llevo ya siete años dando tumbos por blogger, los 3 blogs que he tenido eran muy distintos entre sí en sus inicios y fueron madurando conmigo. Hoy, tengo casi 20 años, estudio Periodismo en la Universidad y hace mucho que quería abrir otro espacio totalmente diferente a los anteriores: más organizado, con unos objetivos definidos y que me sirviera para presentar a la persona que soy ahora. Eso es The Journal (libreta, diario, cuaderno de viaje, periódico... Todas valen). Y aunque sé por experiencia que tener constancia con un blog es complicado, creo que vale la pena asumir el desafío.

¿Y qué encontraremos aquí?

Pues contenido muy variado, pero principalmente (como podéis ver en la barra lateral) las categorías serán las siguientes:
 Sobre escribir: pautas y consejos de escritura que a mí me han servido, que recopilaré a través de lecturas o de mi propia experiencia. 
 Inspiración: Métodos para generarla, para perseguir a las musas y hacer frente a la hoja en blanco, superar el bloqueo del escritor. 
 Pequeños detalles"Lo esencial es invisible a los ojos". Magia escondida en distintos recovecos del mundo. Arte, fotografía, cine, arquitectura, historia, música... 
 Opinión: De temas de actualidad y de aquellos que siguen interesando sin importar el tiempo en el que estemos. También podría dar pie a generar DEBATES, si hubiera participación, sobre algún tema de interés tanto escritoril como general. 
Diario: Un rinconcito que contendrá mi relación con el mundo, mi visión, ideas, experiencias, descubrimientos... Un trocito de mi vida con el que intentaré aportar cosas nuevas.
 Cuentos: Y por supuesto, no dejaré de escribir historias y relatos sino que de hecho intentaré hacerlo más a menudo. En cuentos dejaré leyendas al calor de una fogata, historias de dragones y los guerreros que los doman, héroes de la vida real... Pedazos de imaginación.
Y bueno, esto es todo por ahora. Tengo muchas ganas de que este barco navegue de una vez, intentaré que de momento haya un nuevo post por semana y desde ahí todo es cuesta arriba. Podéis seguir las actualizaciones del blog dándole al botón de Seguir este blog en la barra lateral, o bien seguirme en twitter: @MartaPWrites y estar al tanto de nuestros movimientos cuales James Bond en potencia. También podéis compartir el post haciendo click en los botones de abajo.
Pasajeros, poneos cómodos y espero que disfrutéis del viaje.